La radioterapia es un tratamiento común en la lucha contra el cáncer, pero sus efectos secundarios pueden ser debilitantes y prolongados. Uno de los mayores desafíos que enfrentan los pacientes radiados es el daño a los tejidos sanos circundantes, lo que puede generar complicaciones como necrosis, fibrosis y retraso en la cicatrización. En este contexto, las terapias de oxigenación hiperbárica (OHB) ha demostrado ser una alternativa eficaz para mejorar la recuperación de estos pacientes.

Terapias de Oxigenación Hiperbárica y Pacientes Radiados

¿Qué es la oxigenación hiperbárica?

La terapia de oxigenación hiperbárica consiste en la inhalación de oxígeno puro dentro de una cámara presurizada. Este procedimiento permite que el oxígeno se disuelva en el plasma sanguíneo en concentraciones superiores a las normales, promoviendo la regeneración de tejidos y reduciendo la inflamación.

Beneficios de la OHB en pacientes radiados

Los efectos de la radioterapia pueden manifestarse meses o incluso años después del tratamiento, afectando tejidos óseos y blandos.

La oxigenación hiperbárica ha demostrado ser efectiva en los siguientes casos:

Reducción de la radionecrosis

La necrosis tisular inducida por radiación es una de las complicaciones más graves, ya que impide la oxigenación adecuada de los tejidos.

La OHB estimula la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), lo que mejora la circulación y la oxigenación en las zonas afectadas.

Mejora de la cicatrización de heridas

Muchos pacientes radiados experimentan dificultad en la cicatrización de heridas quirúrgicas. La oxigenación hiperbárica acelera la regeneración celular y favorece la producción de colágeno, facilitando la reparación del tejido dañado.

Alivio del dolor y la inflamación

La fibrosis post-radiación puede causar dolor y pérdida de movilidad. La terapia hiperbárica ayuda a reducir la inflamación y a restaurar la función de los tejidos afectados, mejorando la calidad de vida del paciente.

Prevención de complicaciones postquirúrgicas

En pacientes que han recibido radioterapia y requieren cirugía reconstructiva, la OHB reduce el riesgo de infecciones y mejora la viabilidad de los injertos y colgajos quirúrgicos.

La oxigenación hiperbárica se ha consolidado como un tratamiento complementario eficaz para los pacientes radiados, ayudando en la recuperación de tejidos dañados y mejorando su bienestar general. A pesar de sus beneficios, es fundamental que la terapia sea indicada y supervisada por un especialista para garantizar su efectividad y seguridad.